¿Y LOS
CULPABLES?
“La ministra de la Seam, María Cristina Morales, verificó la alarmante
deforestación en San Pedro y Amambay y vaticinó que en 5 a 10 años la Región
Oriental quedaría sin bosques si no se frena el delito. Como medida extrema, la
secretaria de Estado habló de prohibir la presencia de topadoras en la región a
partir de 2015.
En el marco del operativo Taguató, encabezado por la ministra
del Ambiente, María Cristina Morales, el miércoles 17 de diciembre realizaron
verificaciones en los departamentos de San Pedro y Amambay y constataron la
imparable deforestación. El procedimiento fue acompañado por la Fiscalía del
Medioambiente, la Dirección de Fiscalización y de Asesoría Jurídica de la
Secretaría del Ambiente (Seam), la Policía Nacional y el Instituto Forestal
Nacional (Infona).
La ministra Morales, al observar la alarmante y vertiginosa
deforestación en la Región Oriental mediante el operativo Taguató, vaticinó que
entre 5 y 10 años nos quedaríamos sin bosques en el país si continúan arrasando
con las pocas reservas verdes que existen aún”.
Más allá de estos certeros diagnósticos surge la pregunta: ¿Por qué no se pone fin a
este crimen que goza de buena salud durante tantos años? “Estamos trabajamos en el operativo Taguató
el Infona, la Seam y el Ministerio Público, para tener más resultados a corto
plazo”. Esta inútil cantinela lo venimos escuchando desde hace tiempo
sin ningún resultado positivo. (Diario Abc 21.12.14, p 28)
¿Por qué de una vez por
todas, las instituciones responsables no cumplen con su deber castigando a los
culpables que dañan el patrimonio público? ¿Qué hace la fiscalía del medio
ambiente ante este horrendo crimen contra la naturaleza? ¿Dónde están quienes
deben tomar cartas en este asunto?
Asignar más funcionarios
no es la solución. La solución pasa por
asignar funcionarios honestos. La propia ministra reconoció que otorgan
licencias ambientales sin verificar previamente el campo o zona donde serán
ejecutados los proyectos.
Luego, esporádicamente, los pocos fiscalizadores revisan las
fincas y el resultado siempre es el mismo: se arrasa con todo; no se cumplen
las exigencias que condicionan los permisos. Los propios funcionarios de la
Seam reconocen que “a platazo limpio” en reiteradas ocasiones se emiten
licencias ambientales, sin tener sin tener noción de los trabajos a ser realizados. (Diario Abc 21.12.14, p 28)
La Ley 2524, conocida como
“Ley de deforestación cero”, que rige en la Región Oriental prohíbe realizar
actividades de transformación o conversión de superficies con cobertura de
bosques, a superficies destinadas al aprovechamiento agropecuario en cualquiera
de sus modalidades o a superficies destinadas a asentamientos humanos”.
Paraguay registra el
mayor porcentaje de deforestación al comparar los países de la región, según
datos de organismos especializados, con 67% de áreas de desmonte, seguido por
Argentina con 30% y Bolivia con el 3%. El problema más
grave que se enfrenta hoy es que (pese a la Ley) se enfrentan graves problemas
en la aplicación.
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