
“Vida Buena”, es aquella que busca la verdad, el bien, la perfección. Y la Buena Vida, busca la comodidad, placer, éxitos y riquezas, es decir, la satisfacción de valores terrenales; llenar la panza, "chupar" como un "descosido", "sexo a todo trapo" y permanente relajo...
Es lo que enseñaba Sócrates, quien se decidió por la Vida Buena, en detrimento de la “buena vida”. Tanto es así que, por vivir la vida buena, sacrificó su buen pasar, hasta el punto de beber la cicuta, defendiendo la verdad, sin retaceos.











