
Desde que nacemos hasta que morimos, desde
que nos levantamos, hasta acostamos, nuestra actividad avanza junto a otras
personas y en función de ellas. Vivimos en familia, nos vinculamos con amigos
en la escuela, en el trabajo, en la iglesia.
Luego, el hombre es un ser social, ya que habita en un ambiente donde no está solo, se relaciona con otras personas, cada una de ellas con costumbres, intereses e ideas propias. Por eso, debe ordenar la convivencia con los demás, para vivir en un marco de respeto.











