E INSTITUCIONES.
El diario torrente incontenible de malas noticias de las que la prensa se hace eco: corrupción en las instituciones públicas, saqueo en la sombra como a la luz del día, violencia, asalto, coimas, tráfico de influencias, carencia de insumos en hospitales, crimen, muerte y demás enredos políticos, hace que los ciudadanos de segunda (pueblo) respiremos bronca, decepción y hartazgo indecible.



El conocido cuento de autor desconocido
dice así: Había una vez, en algún lugar que podría ser cualquier lugar, y
en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos,
naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y
satisfechos.
Ante el
“descubrimiento” de la espantosa corrupción reinante en los órganos estatales
y, en particular, en el Ministerio Público y en el Poder Judicial de nuestro
país, transcribo un comentario de Carlos Díaz, filósofo, abogado y profesor de
la Universidad Complutense de Madrid (UCM), bajo el título, “H
