
En otras palabras, ese tipo de gente es incapaz de confiar en los demás. Toda relación se basa en la confianza. Hoy, los matrimonios (especie en extinción) se rompen más pronto que tarde. ¿Qué hacer cuando la desconfianza acogota las relaciones? No sé.
En caso que mi desconfianza no se base en un motivo válido, la cosa es todavía peor. El sentido común -creo- que en todos los casos (laboral, familiar, etc.), invitará a un careo frontal y sincero, poner las “cartas sobre la mesa” para buscar la solución.











