DE HAMBRE Y UN POCO DE FRÍO
Es común que los padres construyamos para los hijos el mejor de los mundos, aislándoles en lo posible, de la dolorosa realidad. Y cuando aquellos despiertan, encuentran un mundo hostil, lleno de trampas y mentiras.

Los hijos no nacen "tóxicos" Los padres, en general, los volvemos tóxicos. No es secreto que muchos padres ya no saben cómo lidiar con sus hijos “problema”.
El drama se extiende a escuelas donde aquellos acuden, constituyéndose en victimarios
para sus maestras y compañeros de aula. Deseando ayudar, presento un caso real de
esperanza:



