¡Para no fracasar con “éxito” en su matrimonio!
“Aunque ya tiene décadas…volvió a circular en las redes sociales la guía de 11 reglas de la buena esposa, creada en 1953 para “agradar al hombre”. Esta guía “para mantener al marido feliz”, causó disgusto al género femenino. (09.05.14-guioteca.com)
De una manera lúdica la guía muestra 11 reglas que informan cómo la mujer puede hacer feliz a un hombre y de qué manera hacerlo. A pesar que muchas la consideran sexista, la guía fue justamente escrita por una mujer, la española Pilar Primo de Rivera.
Y para no herir la sensibilidad femenina, evito apuntar lo escrito por la señora Pilar. Pero, sí, señalo por su delicada finura, el “Decálogo de la Esposa”, sugerido por el sacerdote Alfonso Milagro… que dice:
l. No hablarás eternamente. Tu esposo
tiene derecho a que lo escuches.
2. Prepararás amorosamente la comida del día y mantendrás la casa limpia y en orden.
3. No estorbarás a tu esposo en
sus negocios.
4. No divulgarás murmuraciones infundadas
sobre tus vecinos.
5. No alardearás de tu esposo ante otros
hombres, sino que lo respetarás silenciosamente.
6. Cuando sea necesario llamarle la
atención por algo, lo harás no inmediatamente, sino esperando el momento
oportuno y prudente, y luego lo olvidarás.
7. Serás paciente con los defectos de tu
esposo, exaltando de vez en cuando sus buenas cualidades.
8. No convertirás a tu esposo en un
sirviente.
9. No pensarás que tu esposo siempre tiene
razón, pero tampoco creerás que nunca la tiene.
10. Lo amarás por sobre todas las personas y sobre todas las cosas.
“Los esposos y padres cristianos,
siguiendo su propio camino, mediante la fidelidad en el amor deben sostenerse
mutuamente en la gracia a lo largo de toda la vida e inculcar la doctrina
cristiana y las virtudes evangélicas a los hijos amorosamente recibidos de Dios”.
La mujer es
esposa, compañera, amiga. Dios creó al hombre. Lo hizo
caer en un profundo sueño, tomó una de sus costillas y le creó una ayuda
adecuada para él: La mujer. Al verla, el hombre
dijo: “Ésta es carne de mi carne
y hueso de mis huesos”.
“Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos llegan a ser como una sola carne” .
Una relación matrimonial es por voluntad del Creador, el hombre y la mujer son un todo. Aunque son personas individuales, funcionan en unidad: ya no son dos, sino uno. No cabe una rivalidad ni competencia entre ambos.
El esposo es todo para la ella y la esposa es toda para él. “Dios vio que no era bueno que el hombre esté solo”. (Gen 2,18) “Era como una falta de comunión, falta “una” comunión, una falta de plenitud. Dios crea a la mujer y “el hombre reconoce con gozo que esta criatura, y sólo esta, es parte de él”.
Cada ser fue creado con atributos propios de su género…y debe ser respetado por ambos. El hombre es la coronación de la creación de Dios y la mujer creada para completar al hombre. Ella es esposa, amiga, compañera y ayuda insustituible para su esposo.
A no olvidar que: ¡El hombre es cabeza del hogar; la esposa es corona de esa cabeza!